Argentina
LA SITUACIÓN LABORAL: COMBATE A LA DESOCUPACIÓN 
Crecimiento, la única receta posible 

La desocupación sólo puede combatirse con crecimiento económico, coincidieron tres especialistas en temas laborales consultados por Clarín. Pero la llegada de una nueva década también cambió el eje de la polémica sobre la receta para bajar un índice que se traduce en un cuadro con más de cuatro millones de argentinos con problemas de empleo.

Ahora la discusión pasa por qué clase de crecimiento es el que podrá bajar la desocupación de una buena vez.

Para Ernesto Kritz, director de la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), la Argentina debería mirarse en el espejo de Holanda, que tiene el índice de desempleo más bajo de Europa (3%) y el sistema de seguridad social más completo. "Necesitamos un modelo de crecimiento económico que combine la reforma laboral con una red de protección social", dijo.

En los años 90 se planteó una polémica alrededor de la flexibilización laboral: quienes la ensalzaban, argumentaban que era la herramienta indispensable para detener la caída del empleo. Sus detractores ponían en primer plano el crecimiento económico con equidad social.

Hoy nadie habla de la flexibilización laboral como la panacea. A siete meses de sancionada la Ley de Reforma Laboral, el desempleo subió casi un 1% en relación a un año atrás. La discusión pasa por lograr que el empleo suba a la par del Producto Bruto. "Lo que se necesitan son reglas para las pequeñas y medianas empresas, que promuevan nuevas modalidades de contratación que sirvan para sacar provecho si la economía crece", dijo Daniel Funes de Rioja, abogado laboralista que asesora a la Unión Industrial y uno de los defensores más acérrimos de la flexibilización.

Claudio Lozano, economista a cargo del Instituto de Investigaciones de la Central de los Trabajadores (CTA), defendió un modelo que privilegia la distribución. "La única solución es revertir la cantidad de empleos que genera este modelo económico, que fomenta la exportación de algodón, petróleo y cueros, para importar ropa, combustibles y zapatos. Es un modelo que no genera nuevos puestos de trabajo". Según sus cálculos, si la Argentina creciera a una tasa del 5% anual durante una década, en el 2010 tendría el mismo índice de desempleo que hoy.

Kritz señaló que el desempleo es un fantasma que está recorriendo toda América latina y niveló hacia abajo a casi todos los países. "Hasta Chile tiene índices de desocupación por arriba del 10%", señaló. Funes de Rioja destacó que si bien en los países de la región el 2000 marcó cierta recuperación de las economías -la Argentina estuvo entre las más rezagadas- "el crecimiento no se registró en el sector formal de la economía".

En contraste, la Unión Europea revirtió en los últimos dos años situaciones crónicas de desempleo en la Alemania unificada o en España (bajó de 22% a 13%). "Hay países que son francamente exitosos, como Holanda o Irlanda", señaló Kritz. "Europa no sólo volvió a crecer económicamente, sino que encaró reformas hacia normas laborales más flexibles y modernas, pero sin renunciar a la protección social", agregó. 

LUIS CERIOTTO / El Clarín (Argentina), Viernes 15 de diciembre de 2000

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