Son los sectores que perdieron más puestos de
trabajo en el último medio año · La reducción afectó más
a los hombres · También cayeron las horas trabajadas
En los últimos seis meses, los servicios
y la industria manufacturera fueron los dos sectores donde la
desocupación golpeó con más fuerza. En Capital Federal y
Gran Buenos Aires el desempleo no hizo distinciones entre
profesionales y personal no calificado. Afectó más a los
hombres que a las mujeres. Y provocó también una caída en
la cantidad de horas trabajadas.
También se perdieron puestos de trabajo
en los servicios financieros y, en menor medida, en el
comercio.
Entre mayo de 1999 e igual mes de este año,
en la región metropolitana descendió en 120.300 personas el
número de gente con alguna ocupación. Esta caída también
afectó a los que permanecieron ocupados, quienes trabajaron
menos horas.
Los datos surgen de la última encuesta realizada por el INDEC
en mayo, e indican que en la Capital y el conurbano la
industria y los servicios fueron los que más redujeron sus
dotaciones de personal.
Esos datos van a contramano del argumento
que explica que la construcción fue la causante de que el índice
de desocupación de mayo, 15,4 por ciento, haya sido el más
alto de los últimos tres años.
Es más, la caída del empleo tuvo lugar
en casi todas las actividades, con excepción de la construcción,
que casi no tuvo variación.
Los especialistas explican este
comportamiento ocupacional en el hecho de que la construcción
alcanzó un piso de empleo. La gente ocupada es el plantel mínimo
que podría tener esa actividad. No obstante, la construcción
es una de las actividades donde más cayó el salario de los
ocupados. Y también es un sector con asalariados que
declararon tener ingresos temporarios.
El índice de desempleo fue conocido el
20 de julio. Ese mismo día, el presidente Fernando de la Rúa
anunció un plan para construir 100.000 viviendas. En el
Gobierno confían que la construcción actuará como freno
para la desocupación.
Además de la construcción, otros dos
sectores mantuvieron su nivel de empleo. El transporte, que
empleó a 11.987 personas más, y el servicio doméstico, que
aumentó en 12.843 sus empleados. Esta suba en el personal doméstico
explica por qué la cantidad de mujeres que perdieron sus
empleos sea menor que la de los hombres.
En los servicios, los que más perdieron
sus empleos fueron el personal profesional y técnico. En la
industria y el comercio, en tanto, el achique se produjo en
las filas del personal no calificado y de producción.
De los 120.300 empleos perdidos, 64.680
cayeron sobre los varones, y 55.620, en las mujeres. Esta
reducción del empleo afectó en mayor medida a los
trabajadores por cuenta propia.
A su vez, hubo una caída en las horas
trabajadas. Aunque aumentó la gente con ocupaciones de pocas
horas —menos de 20 horas semanales—, se redujeron los que
trabajan jornadas normales o con extras. Por esta razón,
creció el subempleo —trabajos de pocas horas— en casi 55
mil personas y se redujo el número de ocupados plenos y
sobreocupados
La búsqueda, otro récord
Las
cifras oficiales marcan que la proporción de gente ocupada de
la Capital y el conurbano que busca otro empleo alcanzó en
mayo último el récord del 29,6 por ciento. Se trata de un
indicador clave de la insatisfacción de la fuerza laboral
Argentina.
Sobre 4,5 millones de personas ocupadas,
1.345.885 buscan otro empleo porque no están satisfechas con
el que tienen. A éstos hay que sumarles 869.691 desocupados
que buscan trabajo.
Así, las personas que buscan trabajo en
la región metropolitana suman 2.215.576.
De acuerdo con los datos que surgen de la
última encuesta del INDEC sobre la situación del mercado
laboral, los ocupados que buscan otro empleo lo hacen, sobre
todo, porque ganan poco.
También, porque trabajan "en
negro" o realizan actividades que no guardan ninguna
relación con su profesión.
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