Colombia
CONGRESO DE E.U. NO APROBÓ PREFERENCIAS 
Confecciones: riesgo para 15.000 empleos 


Entre 15.000 y 16.000 empleos directos de las confecciones están en peligro por la negativa del Congreso de Estados Unidos de otorgarle a la maquila de prendas colombiana las mismas preferencias que al Caribe y Centroamérica. Textileros no tienen problemas, afirma gremio del sector. 

Los beneficios concedidos a las maquiladoras caribeñas y centroamericanas equivalen a una disminución promedio en los precios del 17 por ciento (desventaja en la que quedan los productos colombianos), al no tener que pagar aranceles para ingresar al mercado estadounidense. 

La negativa para Colombia, dijo el presidente de la Asociación de Productores Textiles (Ascoltex), Iván Amaya, afecta seriamente a empresarios locales que exportan prendas a Estados Unidos ensambladas con telas confeccionadas y cortadas en ese país y fabricadas a partir de materias primas también estadounidenses. 

Aquí, precisó el dirigente gremial, simplemente se cosen esas prendas, lo que significa que no están hechas con telas y otros insumos colombianos, por lo que la exportación real del país es el valor que agrega la mano de obra confeccionista, cuyo bajo costo es el atractivo para los empresarios norteamericanos. 

Por ello, explicó Amaya, la industria textil colombiana no sentirá los efectos de la negación de las preferencias arancelarias, sino que el golpe lo acusarán directamente las empresas dedicadas a la maquila. 

Los contratos de ensamble se han firmado con cerca de 18 plantas ubicadas principalmente en Barranquilla, Pereira, Cali, Medellín y Bogotá, por lo cual estas serían las ciudades más afectadas por una eventual desvinculación de empleados, estimados en un máximo de 16.000, que equivalen a aproximadamente el 12 por ciento de la ocupación total directa del sector. 

El año pasado Colombia exportó a Estados Unidos confecciones por 240 millones de dólares, en tanto que las realizadas al resto del mundo superaron los 470 millones de dólares. 

Los despachos nacionales de prendas elaboradas bajo la modalidad de la maquila al mercado estadounidense, incluido el valor de los insumos importados, suman cerca de 145 millones de dólares. "Nos preocupa que se pierda el esfuerzo hecho de tiempo atrás por empresarios colombianos que le han apostado al ensamble de prendas y a la creación de empleo que se deriva de esta actividad", se lamentó el directivo. 

Ahora, agregó, el sector privado y el Gobierno tienen que continuar con el trabajo de renovar el Atpa (ley de preferencias andinas) que se vence al finalizar el próximo año y lograr la inclusión de los textiles y las confecciones en estos beneficios. 

Cifras alentadoras 

A pesar del revés en Estados Unidos, el sector confeccionista y la industria textil tienen en el consumo interno una de sus grandes fortalezas, reforzadas por las exportaciones tanto a la Comunidad Andina como a otros mercados extranjeros, incluido el estadounidense. 

La industria textil-confeccionista contribuye con el 20,4 por ciento de los empleos industriales y con el 11 por ciento de las exportaciones manufactureras y ha sido señalada como ejemplo de la reactivación económica. 

De acuerdo con información de la Dian, al finalizar el 2000 las empresas de textiles y confecciones habrán creado 8.000 empleos, derivados en gran parte de la lucha contra el contrabando; Iván Amaya agregó que la mayor competitividad del sector, por la devaluación del peso y las ganancias en productividad, han contribuido a esos resultados. 

Según Ascoltex, el consumo de materia prima aumentó en un 38 por ciento en el caso del algodón y más del 50 por ciento en fibras sintéticas. El uso de la capacidad instalada subió al 88 por ciento y el consumo de energía creció 30 por ciento entre julio y septiembre.

El Tiempo (Colombia), Miércoles 15 de noviembre de 2000

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