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Así lo planteó el ministro de Hacienda, Roberto Junguito,
durante el foro sobre las perspectivas de la economía,
organizado por el diario Portafolio.
En el mismo certamen, el Departamento Nacional de
Planeación previó que Colombia alcanzará un crecimiento del
4,5 al finalizar el actual Gobierno, mientras que Anif y
Fedesarrollo insistieron en un ajuste más radical para hacer
viable la economía.
O el país hace un mayor esfuerzo económico ya o a la vuelta de
unos años se tendrán que buscar nuevos ingresos para financiar
gastos permanentes como los de las Fuerzas Armadas. Ese fue el
mensaje que envió ayer el ministro de Hacienda, Roberto
Junguito, tras su intervención en el foro ¿Para dónde va la
economía? organizado por el diario Portafolio.
El funcionario afirmó que el Gobierno tiene que "asegurar
recursos para el 2005". Por eso se están estudiando
detenidamente todas las propuestas presentadas por los
congresistas, encaminadas a endurecer la reforma tributaria.
Los parlamentarios han hablado de volver permanente el
impuesto al patrimonio, eliminar los beneficios del impuesto
de renta o imponer mayores controles a la evasión.
Fuentes del Gobierno le dijeron anoche a EL TIEMPO que al
presidente Uribe no le gusta la propuesta de volver permanente
el tributo del 1,2 por ciento.
En el foro de Portafolio, Junguito reconoció que si bien el
impuesto al patrimonio le permitirá al Estado obtener mayores
recaudos podría tener costos en el deterioro de los incentivos
a la inversión. Dijo, además, que volverlo permanente tendría
problemas jurídicos.
A su vez, el director de la Dian, Mario Arangúren, insistió en
que el gravamen no será permanente y que su cobro seguirá como
se tenía previsto.
El lío es que se van a necesitar mayores recursos, como lo
reconoció Junguito, pues se van a mantener algunos subsidios
para los estratos más pobres y se debe compensar la baja en
los aranceles para maquinaria.
Y lo mas importante es que hay que financiar los cuantiosos
gastos que demandan las Fuerzas Armadas, que para el año
entrante ascenderán a 9,4 billones de pesos.
Varios de los impuesto que se discuten actualmente son
temporales. El gravamen al patrimonio es por una sola vez
mientras que la sobretasa del 10 por ciento al impuesto de
renta es por un año.
Sobre este particular el ex ministro de Hacienda, Rudolf
Hommes, dijo que es preferible dejar la sobretasa y no el 1,2
por ciento. Ajuste más drástico
Uno de los platos fuertes del foro fue el debate sobre el
ajuste fiscal. Mientras Anif y Fedesarrollo insistieron en un
apretón más radical para sanear las finanzas públicas, el
consultor privado, Mauricio Cabrera, dijo que el ajuste se
debe hacer a partir del 2004 porque de lo contrario se podría
echar por la borda la incipiente recuperación de la economía.
"El verdadero objetivo de la política económica no debería ser
la estabilidad macroeconómica o el ajuste fiscal, debe ser el
bienestar de la población que se traduce en una disminución de
la pobreza y del desempleo y esto no se ha visto", dijo
Cabrera.
Para el analista en economía no hay verdades absolutas ni
mitos razón por la cual no se debe descarta una emisión del
Banco de la República para comprar deuda pública.
Esta fue la única posición disidente durante el evento. Los
demás analistas coincidieron en que las reformas son
indispensables para crecer.
El presidente de Anif, Fabio Villegas, propuso un ajuste del
3,0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, el
doble del Gobierno y dijo que hacia el mediano plazo se
mantiene la incertidumbre porque a todas luces las medidas son
insuficientes.
Se requerirán mayores recursos a partir del 2004 no solo para
financiar a las Fuerzas Armadas sino para pagar los mayores
intereses de la deuda como consecuencia de la devaluación.
Por su parte el director de Fedesarrollo Juan José Echavarría,
dijo que "se necesita un ajuste fiscal violento para
estabilizar el crecimiento de la deuda".
A crecer al 4,5%
El director de Planeación, Santiago Montenegro, dio un parte
positivo sobre la evolución de la economía y dijo que la
reactivación estará impulsada en buena parte por el sector de
la construcción y los beneficios a los exportadores a través
del Atpa.
Reconoció que no hay modelo económico que sirva con el "mono
Jojoy" de por medio, refiriéndose a los altos costos de la
violencia en el país y reconoció que en el país no se ha hecho
un verdadero ajuste fiscal desde el 2000.
Este Gobierno se empeñará en lograr un mayor crecimiento
económico y espera terminar el cuatrienio con un 4,5 por
ciento y una tasa de desempleo del 10 por ciento.
Para ello se requiere un cambio de rumbo en el corto plazo que
consiste no solo en el ajuste en las finanzas sino en la
puesta en marcha de un plan de desarrollo que disminuya las
desigualdades.
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