Latino América
CLAUSURADA ASAMBLEA ANUAL
BID: Economía de América Latina depende de la de EE UU

El crecimiento de América Latina y el Caribe en el 2001 dependerá de que la actividad económica de Estados Unidos despegue en los próximos seis meses, reconoció ayer Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, en la clausura de la 42° asamblea anual del organismo multirateral que se realizó en Santiago de Chile, en la cual se adoptó el compromiso de emprender la flexibilización de las regulaciones e instrumentos de crédito del instituto.

"Las expectativas son que Estados Unidos retome el crecimiento y éste sea positivo en la segunda parte del ciclo económico", dijo Iglesias. Aseguró que el impacto que la caída de la economía estadounidense pueda tener en el continente americano es uno de los asuntos que más ha preocupado a los participantes en esta asamblea, que además han asistido casi en directo a las tensiones políticas generadas en Argentina por la puesta en marcha de su plan de ajuste económico.

Iglesias también enfatizó que otro de los grandes temas de la asamblea fue el lanzamiento de un ejercicio de revisión de los objetivos del BID y de sus instrumentos. Indicó que la flexibilización buscará agilizar la asistencia del BID a los países en los momentos de crisis, hacer menos rígidos los límites de créditos de desembolso rápido y de apoyo al sector privado, y quizás diferenciar los precios de los créditos a los países de ingresos medios más altos.

Las participantes en la asamblea coincidieron en que las recientes crisis financieras han demostrado que las economías de la región todavía experimentan un grado significativo de vulnerabilidad externa.

Esta situación ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con mecanismos de prevención y gestión de situaciones de emergencia, recurriendo a organismos como el BID, principal fuente multilateral de financiación externa de los países de América Latina y el Caribe.

Iglesias subrayó que la institución -cuyo capital asciende a 100 millardos de dólares- debe asumir posiciones claras en el actual debate sobre el papel de los bancos multilaterales de desarrollo.

Para Iglesias, "el objetivo de ataque frontal a la pobreza debe seguir siendo el tema central de la acción del BID, dentro de una ambiciosa agenda de desarrollo social".

El mensaje de Iglesias a los gobiernos latinoamericanos es que aprovechen las oportunidades y disminuyan, o si es posible eviten, los efectos adversos de los riesgos de la globalización, sin olvidar que "en condiciones de debilidad política e institucional" no lo lograrán.

El Nacional (Venezuela), Jueves 22 de marzo de 2001

.