LOS
FAVORITOS PROPONEN 10%
Comenzará, oficialmente, disputa de aumentos salariales el 1 de noviembre |
Como ocurre siempre a finales de año, la guerra de los incrementos salariales ya comenzó entre empresarios, trabajadores y gobierno, los cuales tienen sólo 68 días para llegar a un acuerdo.
Hay quienes aseguran que 25% es lo mínimo indispensable para que existe una recuperación real. Otros hablan de tres puntos porcentuales por arriba de la inflación esperada, algunos más aseguran que 4 o 5% de aumento por arriba de este indicador, no afectará a las metas macroeconómicas.
Lo cierto es que las revisiones generadas en el último mes y medio, fluctúan entre 11 y 13% directo al salario, sin contar las prestaciones que diversas empresas otorgan a sus trabajadores.
Sólo basta recordar las revisiones contractuales que se hicieron y los incrementos aceptados en diversas empresas o instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social quien otorgó un incremento de 11%, Aeroméxico de 12%, Volkswagen de México con 13% y Mexicana 12 por ciento.
Si se hiciera caso de todas las recomendaciones que analistas económicos, empresarios e inclusive el propio Banco de México han dado a conocer en los distintos medios, estos incrementos estarían un "poco elevados" e inclusive dirían algunos podría incidir en la inflación del próximo año, pero la realidad es que todavía no existe un acuerdo.
Así comenzó todo...
La primera vez en que los incrementos salariales se volvieron noticia, fue cuando los trabajadores sindicalizados de Volkswagen de México luchaban por tener mejores prestaciones y servicios. Después las sobrecargos de Mexicana fueron el centro de atención.
Sin embargo, el primero de los empresarios nacionales que puso el dedo en la llaga, fue Alberto Fernández Garza, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), quien sostuvo que el incremento salarial para el 2001 debería ser de 8.5%, tomando como referencia una inflación de 7% para ese mismo año.
Inmediatamente después y cercano a la Comisión de Seguimiento del Acuerdo de Cooperación y Consulta de los Sectores Productivos, los industriales del país, junto con funcionarios públicos manifestaron en los distintos medios de comunicación su punto de vista.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que tiene como titular a Claudio X. González, sugirió un incremento de 10%, Canacintra encabezada por Raúl Picard coincidió con esta propuesta, la STPS dijo que un incremento salarial de 11 u 11.5% estaba bien, pero el que provocó una segunda ola de declaraciones fue la propuesta de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), con voz de su líder Leonardo Rodríguez Alcaine, al solicitar 25% de aumento.
Desde entonces la disputa de cuál será el promedio ideal, sigue en el aire, a tal grado que otros temas como el rezago en los salarios es ahora parte importante.
Para Palacios Alcocer la contratación de 500,000 trabajadores en lo que va del año y la reducción en el número de huelgas son elementos base para decir que hay mejoras laborales, pero omitió que existe un rezago salarial en la presente administración de 10% que informó el subsecretario Javier Moctezuma, o de 40% según la CTM, pero tal vez de 18% que dio a conocer Banxico.
Cabe recordar que el salario mínimo promedio en el país es de 1,000 pesos mensuales y que en 1999 el incremento aceptado se ajustó a los cálculos iniciales de inflación para el 2000 teniendo como base un tasa de 10 por ciento.
Lo cierto es que junto con las autoridades, empresarios, representantes obreros y la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, se discutirán a partir del 1 de noviembre el aumento al salario base, su postura deberá ser definida antes del 30 de diciembre.
Las cifras denuncian
De acuerdo a su último informe de labores de Mariano Palacios Alcocer ante la Cámara de diputados, a raíz de la crisis de 1994-1995 se perdieron 906,000 empleos formales registrados ante el Instituto del Seguro Social; la tasa de desempleo abierto urbano alcanzó 7.8%, la inflación fue superior a 50% y por ende los salarios perdieron considerablemente su poder adquisitivo.
Para 1996 y hasta 1999, añadió que se crearon 3.4 millones de nuevos empleos formales registrados ante el IMSS y que los incrementos salariales se fijaron de acuerdo a la inflación estimada.
Los trabajos por parte de la Secretaría de Trabajo, el interés de los empresarios y el esfuerzo de los sindicatos para llegar a un acuerdo, se vio reflejado según Mariano Palacios, en las 21 huelgas que estallaron en diversas empresas de jurisdicción federal de su ejercicio, el nivel más bajo desde los setenta cuando la planta productiva nacional era considerablemente menor.
Aún quedan varias revisiones contractuales pendientes como la del STUNAM, telefonistas, electricistas, entre otros, pero como empresarios, trabajadores y políticos coincidieron, en los acuerdos de los incrementos salariales deberán participar todos.
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LILIÁN CRUZ PASCUAL
/ El Economista (México), Lunes 23 de octubre de 2000 |
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