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El directivo de la central sindical denunció la persecución
en el sector público de funcionarios y obreros no afectos al
oficialismo, pese a la vigencia del decreto presidencial de
inamovilidad por 60 días
Más de 30.000 trabajadores de los sectores público y privado
fueron despedidos en los días previos al 28 de abril pasado,
fecha de inicio de la inamovilidad laboral de 60 días
contemplada en el decreto presidencial 1.752, que contiene
además el aumento de 20% del salario mínimo nacional.
Froilán Barrios, directivo de la Confederación de Trabajadores
de Venezuela (CTV), informó que estos despidos agravan aún más
el fuerte desempleo existente, sobre todo después de los saqueos
que ocurrieron entre el 12 y el 14 de abril y del progresivo
cierre en los últimos meses de empresas golpeadas por el
estancamiento económico.
De acuerdo con las cifras de la central obrera, el desempleo se
ubica en 19%, esto es, más de 2 millones de desocupados. Barrios
dijo que con la reducción de las plazas en el sector formal de
la economía, estos trabajadores se desplazan al sector informal,
en el que ya se desempeñan 4 millones de personas.
A esto se suma la amenaza de nuevos cierres de empresas
afectadas por la crisis y la incertidumbre económica. “El
sindicato de Sudamtex está muy preocupado por la posibilidad de
que los trabajadores pierdan sus empleos, ante el fuerte rumor
de un cierre de la empresa textil”, señaló.
El directivo de la CTV dijo que “en el sector público la
situación es bastante delicada con la persecución de los
trabajadores no afectos al oficialismo, además de la presión a
los dirigentes sindicales para obligarlos a renunciar a sus
cargos, pese a la vigencia del decreto de estabilidad laboral.
Agregó que se profundiza la conflictividad laboral y alertó que
un nuevo estallido está a la vuelta de la esquina, pues la
agenda de reclamos de los trabajadores planteada en el paro del
9 de abril no ha sido resuelta. “Se está a la espera del sistema
de seguridad social, de la reactivación económica para crear más
empleos, de los aumentos salariales y del respeto a la
contratación colectiva y la libertad sindical, entre otros
reclamos”, dijo.
“Muestra de la conflictividad laboral es el paro médico, al que
se sumarán los empleados públicos del sector salud por
incumplimiento de la contratación colectiva, así como los
conflictos de los trabajadores del INCE y del Instituto Agrario
Nacional”, destacó.
Para Barrios, es lamentable que el Gobierno no haya invitado a
la CTV al diálogo nacional, pese a ser la central obrera más
representativa de los trabajadores. “Por ello comenzaremos la
semana entrante la mesa de diálogo alternativa, para proponer al
país las soluciones a la crisis política, económica y social”.
A su juicio, todavía se está a tiempo para que el Gobierno
instrumente una comisión de enlace con la CTV, con el fin de
abordar los problemas laborales. Con respecto a la entrevista
con el ministro de Finanzas Tobías Nóbrega, consideró que es un
buen comienzo en la dirección de instrumentar de nuevo el
diálogo tripartito entre el Gobierno, Fedecámaras y los
trabajadores.
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