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El Consejo Nacional Electoral tiene lista la decisión para
declarar ilegítima la junta directiva de la Confederación de
Trabajadores de Venezuela en un plan orquestado por el ministro
del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, denunció
Alfredo Ramos, directivo de la central obrera.
Ramos afirmó que “se trata de un plan de guerra sucia contra los
sectores que difieren del Gobierno, pues se quiere aplastar
cualquier fuente de disidencia y la directiva de la CTV es una
de ellas”.
Añadió que en cuanto salga la medida del CNE, se le ha dado
instrucciones a los círculos bolivarianos para que tomen por
asalto —vía de la fuerza y con el apoyo de la Guardia Nacional—
las instalaciones de la confederación con el propósito de
instalar una junta de transición sindical bolivariana afecta al
Gobierno.
Esa acción, advirtió, “desencadenará antes de lo previsto la
huelga nacional de trabajadores, porque ellos no van a permitir
que el Gobierno disuelva el movimiento sindical”.
Comentó que los reclamos de la CTV son de carácter laboral, como
la fijación del salario mínimo, la defensa de los contratos
colectivos, el aumento salarial y el empleo.
El dirigente laboral opinó que los otros sectores de la sociedad
civil también reaccionarán, porque se trata de una violación a
la libertad sindical y un atentado contra los derechos
democráticos ciudadanos consagrados en la Constitución.
La Organización Internacional del Trabajo, dijo, también estará
en contra —pese a que el CNE la invitó a conocer el proceso del
Gobierno venezolano— porque ya hay un expediente que condena al
organismo electoral por intervenir en la vida de los sindicatos,
lo cual constituye violación del Convenio 87 de la OIT.
El Nuevo Sindicalismo, fuerza que Ramos representa en la CTV,
propone como salidas para combatir la pobreza —objetivo
principal del documento Bases para un acuerdo democrático,
presentado el 5 de marzo por la CTV, Fedecámaras y la Iglesia—
un aumento de salarios de 20% y la compensación salarial por la
vía del cestaticket.
Señal bolivariana En el auditorio del Metro de Caracas se
reunieron ayer dirigentes sindicales oficialistas para diseñar
la transición de la CTV, mientras se realizan nuevas elecciones,
pues los comicios del 25 de octubre pasado fueron fraudulentos,
sostuvo Francisco Torrealba.
Torrealba informó que en los próximos días el CNE decidirá sobre
la ilegitimidad de las autoridades de la central obrera. En los
100 días siguientes a la medida, una junta transitoria se
encargará de llevar los asuntos laborales que se presenten con
Fedecámaras y el Gobierno.
Torrealba destacó que introducirán un recurso judicial para que
se dicten medidas precautelares con el objeto de parar la
movilización de fondos —producto de las cotizaciones de los
trabajadores sindicalizados— hacia la CTV.
El día D será en abril
Uno de los pilares fundamentales en la agenda de la CTV es la
lucha contra la violencia, así como la defensa del sistema
democrático, la instalación de una mesa de diálogo en el ámbito
regional con todos los sectores, la seguridad social, los
salarios, el empleo y la libertad, para después llevarle una
propuesta a la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales
y Fedecámaras. Así lo informó el secretario de conflicto de la
central obrera, Pablo Castro, durante un foro sobre el pacto
democrático organizado por la Asociación de organizaciones de la
sociedad civil (Sinergia).
Castro advirtió que “la violencia la rechazamos, pero no la
evadimos; no le tenemos miedo y no nos va a amedrentar esa
actitud de amenaza por parte de los sectores oficialistas. Por
lo tanto, continuaremos, y el movimiento sindical irá a la
pelea”.
Sobre el día del paro, señaló que entre el 2 y el 9 de abril se
escogerá la fecha, “y el día D los anunciaremos con mucha
anticipación, pero será indudablemente durante el mismo mes”.
Omar Martín
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