Venezuela
PERSPECTIVAS ECONÓMICAS DE VENAMCHAM
Prevén control de cambio e inflación de 18%


La encuesta realizada entre representantes del empresariado y gerentes reveló que 79% considera que la política cambiaria es inadecuada para la inversión y para el crecimiento económico


Al día siguiente de la marcha por la democracia, o de la oposición al gobierno del presidente Hugo Chávez, varios empresarios y gerentes llenaron el salón Naiguatá del hotel Tamanaco para escuchar en el foro Perspectivas Económicas 2002 –organizado por la Cámara Venezolana Americana de Industria y Comercio– la percepción que tienen analistas políticos y consultores económicos sobre lo que puede pasar este año.

Previamente a las conferencias, un total de 324 personas con altos cargos en diferentes actividades productivas procedieron a responder una encuesta, cuyos resultados para nada guardan relación con las proyecciones surgidas del despacho del ministro de Planificación y Desarrollo, Jorge Giordani.

Una de las preguntas se refería a la política cambiaria que lleva adelante el Banco Central de Venezuela en combinación con el Poder Ejecutivo. En tal sentido, la respuesta de 79% de los encuestados advirtió que la sobrevalución del bolívar frente al dólar es inadecuada para estimular la inversión privada y el crecimiento económico. Apenas 13% considera que la fortaleza de la moneda nacional favorece a la producción, mientras que 8% evitó responder a favor o en contra. También se hizo una pregunta futurista: “¿Considera que el Gobierno implantará una política de control de cambio?”. La respuesta de 67% de los encuestados ve inevitable que el presidente Hugo Chávez recurra a la misma medida que fue adoptada por los ex presidentes Luis Herrera Campíns, Jaime Lusinchi y Rafael Caldera, este último en su segundo gobierno, quienes recurrieron a controlar la venta de divisas. El restante 33% todavía manifiesta un acto de fe a favor de Chávez, en cuanto a que no creen que aplique un control cambiario.

Sin embargo, luego aparece una pregunta referida a si existe o no credibilidad en el sistema de bandas cambiarias que aplica el Banco Central en la cotización del bolívar frente al dólar. En este caso, las respuestas son más dispersas:


15% de los encuestados considera muy alta o alta su credibilidad hacia la política del BCV.


39% dijo que le produce algo de credibilidad.


32% respondió que su percepción es baja.


14% prácticamente no cree en el sistema que utiliza el ente emisor.

Frente a todo esto, la percepción sobre el tipo de cambio poco apunta hacia la estabilidad, de allí que la mayoría de los encuestados considera que el bolívar se ubicará en 813,69 bolívares por dólar para el 30 de junio y se devaluará a 911,80 bolívares por dólar para el 31 de diciembre de 2002. Tampoco creen que el Gobierno cumplirá con su principal objetivo: reducir la inflación, tal y como lo estimó el Ministerio de Planificación y Desarrollo, despacho que la ubicó en 10% para finales de año.

Para junio de 2002, la encuesta revela que la mayoría los empresarios y gerentes del foro de Venamcham considera que los precios registrarán un incremento de 9,97%; es decir, prácticamente a mediados de año se llegará al objetivo oficial, y para diciembre –según la proyección– la inflación llegaría a 18,35%.

Unido a este indicador van asociadas las estimaciones sobre las tasas de interés. En este sentido, consideran que los préstamos que otorgue la banca no tendrán tasas inferiores a 33%.

Con todo este escenario, la encuesta revela que la estimación apunta hacia un decrecimiento de la economía de 0,73% del producto interno, lo que supone que el submarino del que habló el ministro Giordani –que fue el símil que utilizó para referirse al comportamiento de la producción– nuevamente volverá a sumergirse.

Temas pendientes

La encuesta también revela que en 3 años del gobierno del presidente Hugo Chávez hay un conjunto de materias que no han sido atendidas, entre éstas reformar la seguridad social, implantar políticas para generar empleo en el sector formal de la economía o controlar la delincuencia.

Asimismo, la mayoría consideró que uno de los primeros anuncios que debería hacer Chávez es abrir la consulta para reformar las leyes aprobadas en el marco de la Habilitante.

Al final de la encuesta aparecía la siguiente pregunta: “¿En qué medida una rectificación del Presidente incidiría en el devenir económico del país?”. La respuesta fue contundente, porque 90% considera que propiciaría una reacción positiva en la percepción del país por parte de los agentes económicos. No obstante, 5% de los encuestados –se mencionó que podía tratarse de gerentes del sector público– dijo que una rectificación del jefe del Estado ocasionará efectos negativos en la actividad económica.
 

ANDRÉS ROJAS JIMÉNEZ / www.el-nacional.com  (Venezuela), Viernes 25 de enero de 2002 

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