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La importancia del tercer sector en la generación de empleo |
*Carolina Biquard sostiene que hay
que capacitar a los recursos humanos de las ONG
*Es la directora ejecutiva de la
Fundación Compromiso
*Explica que la calidad de gestión es
aún insuficiente en esta área
"Cada vez hay más organizaciones no gubernamentales que dan
respuestas a los problemas de la gente, y eso genera trabajo",
dice Carolina Biquard, directora ejecutiva de la Fundación
Compromiso. Su experiencia al frente de esta institución, que
tiene como misión servir a las organizaciones con fines
sociales, fortaleciendo su gestión, es que el tercer sector es
una fabulosa escuela de entrenamiento y una usina de empleo al
servicio de los demás.
Efectivamente, durante los últimos años fue tomando una nueva
dimensión el fenómeno del voluntariado. Millones de personas de
todas las edades, en todo el mundo, están dedicando horas de su
vida a trabajar para ayudar a otros. Simultáneamente, fue
aumentando el número de personas que trabajan en forma rentada
en las organizaciones sociales, si bien todavía el escaso
profesionalismo es la característica que predomina en el sector.
"Conseguir que la gente voluntariamente alcance resultados
complejos requiere de muchos talentos y de mucho entrenamiento",
reconoce Biquard, que además es vicepresidenta del consejo de
administración de la Fundación Poder Ciudadano, desde 1998, y se
ha desempeñado en consultoría en distintas fundaciones, como
Vida Silvestre, Bunge y Born y Sales, entre otras.
Cifras en aumento
Para cuantificar la magnitud de este fenómeno, a todas luces
creciente, las cifras de que se dispone son de 1999. Una
investigación publicada sobre el sector sin fines de lucro en la
Argentina, su estructura e importancia económica, realizada en
forma conjunta por la John Hopkins University de los Estados
Unidos y el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes),
aporta datos sobre el empleo que generan las ONG.
El trabajo revela que hay unos 395 mil trabajadores asalariados.
Este valor representa el 3,7 por ciento del total del empleo no
agrícola de la economía, el 9,4 por ciento del sector servicios
y el equivalente a un tercio del empleo público del país en sus
tres niveles: nacional, provincial y municipal.
Ahora bien, ¿se trata de empleos de calidad, bien remunerados,
estables?
Biquard reconoce que, por el momento, en las organizaciones sin
fines de lucro el grado de gestión es aún bastante precario.
"Hace falta mayor profesionalismo, en eso estamos muy
atrasados", asegura. El motivo, a su entender, es que el sector
social tiene gente "muy apasionada, pero con muy poca
disciplina" y poca conciencia de la importancia del trabajo
orientado hacia los resultados.
"Es gente con mucha intuición y talentosa, pero entrampada en
los problemas de gestión."
Remuneraciones
En cuanto al nivel salarial, la directora de Compromiso explica
que las remuneraciones son más bajas que en una empresa, porque
manejan menores presupuestos y no están tan centrados en las
ganancias.
"La tendencia es que a medida que la organización trabaje más y
valore más a las personas que trabajan allí invierta más en
ellas", dice.
Cuando estas organizaciones se empiezan a profesionalizar y sus
presupuestos superan los 400 mil pesos anuales, se introduce la
figura del director ejecutivo. Para este cargo, los sueldos
varían entre los 2500 y los 8000 pesos.
"En una organización grande, con presupuestos de hasta 2 y 3
millones de pesos anuales, pueden trepar hasta los 10 mil o 12
mil pesos", agrega Biquard.
A su entender, en lo que se refiere a las posibilidades futuras
del sector, se está en el buen camino, si bien para que el
voluntariado se convierta en una verdadera fuerza laboral hace
falta una mayor capacitación de los recursos humanos. En este
aspecto, Compromiso ha hecho su aporte con el entrenamiento de
más de 6000 personas, que participaron de sus talleres, cursos y
seminarios regionales sobre temas de gestión. Además, unas 70
organizaciones líderes han utilizado el Programa de
Autoevaluación y Planificación, que les ayudó a medir su
desempeño, definir resultados y a diseñar un plan de acción.
"Nuestra misión es potenciar las capacidades que tiene el sector
social a través de sus organizaciones para ayudar a construir
una comunidad genuina y a acompañar un cambio cultural", confía
Biquard "Lo que nosotros demostramos es que las buenas ideas
generan los recursos, nunca es al revés."
Su propuesta es desarrollar los recursos humanos que existen en
estas organizaciones para mejorar la calidad de vida de los
argentinos.
"El cambio va a venir por acá", se entusiasma.
Voluntarios y rentados
"Si bien sólo contamos con valores estimativos, la participación
de trabajadores voluntarios no rentados en el sector es
considerable", dice Mario Roitter, investigador del Cedes.
La cifra total de voluntarios, excluyendo las actividades
religiosas, es cercana a un millón y medio de personas para
1995. Pero una encuesta del Foro del Sector Social realizada por
Gallup Argentina reveló que un 20 por ciento de los adultos
encuestados contribuyó con su tiempo, en 1998, en las diversas
organizaciones del sector.
"Si transformamos en aporte del trabajo voluntario el empleo
full time equivalente, obtenemos una cifra de 264 mil empleados
que, sumada al empleo remunerado del sector, arroja una cifra
global que supera las 650 mil personas empleadas -expresa
Roitter-. Eso representaría el 6 por ciento del total del empleo
de la economía argentina". |
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CARMEN MARÍA RAMOS / La Nación (Argentina),
Martes 21 de agosto de 2 |
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