UNIVERSITARIOS:
Pasantías, trampolín de la universidad al trabajo
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Cuatro estudiantes quiteños cuentan su primera experiencia
laboral. Equivocaciones, nervios, y un nuevo ambiente son la
esencia de las prácticas. Los jóvenes están respaldados por la
Ley.
Quito. Para esta ocasión, los jeans, las camisetas y las
mochilas se quedan en el armario. Las corbatas, los trajes
sastre y los portafolios forman parte del ´look´ de tu primera
experiencia en el campo laboral: las pasantías.
¿Sabías tú que más allá de tu facha, una ley respalda las
prácticas profesionales? La Ley de Pasantías en el sector
empresarial se aprobó en 1995. Ésta tiene por objeto la
creación, funcionamiento y mantenimiento de puestos de pasantía
en el sector privado. Esta Ley es algo así como el Código del
Trabajo para los empleados y profesionales.
¡Qué nervios! ¿Cómo comportarse frente a los compañeros de
oficina? ¿Cómo aplicar todo lo aprendido en la universidad? ¿Y
si no sé cómo hacer lo que mi jefe me dice? Estas son las
típicas preguntas que cualquier estudiante se hace antes de
comenzar una práctica. Cuatro jóvenes quiteños cuentan las
peripecias de su primera experiencia.
"Mi práctica, una genial locura"
Soy estudiante de Comunicación Social en la Universidad
Salesiana. Me llamo Amaranta Maldonado y tengo 22 años. Desde
hace dos semanas trabajo en la revista PC World Ecuador.
Hasta el momento la experiencia ha sido una genial locura. Mi
entrada coincidió con la Feria Compu 2001, así que tuve montón
de cosas que hacer, desde escribir boletines de prensa, hacer
relaciones públicas y atender a los invitados del cóctel de
inauguración. Esta semana estoy archivando papeles y recortando
los artículos de prensa que se escribieron sobre la Feria.
Cuando estudias, las empresas no te dan chance de trabajar como
un empleado normal, pero cuando terminas la carrera siempre te
piden experiencia. Por esto, las pasantías son la mejor opción.
Es una buena forma de aprender todo lo que no te enseñan en la
Universidad.
Por la mañana voy a clases, a las 14:00 vengo a la oficina y
salgo a las 18:30. Esta pasantía va a darle solidez a mi
carrera. Además, soy tímida y estoy segura que la experiencia me
va dar más seguridad. Sí me van a pagar, no sé cuánto, pero lo
van a hacer.
"Tengo miedo a equivocarme"
Me llamo Verónica Tapia, tengo 20 años. Desde hace dos semanas
trabajo como pasante en Metropolitan Touring. Al principio
archivaba papeles, hacía llamadas y sacaba copias. Esto me
molestó un poco, pero ya me asignan mayores responsabilidades.
Yo estudio para ser guía de turismo en el Cenestur.
El primer día estaba muy nerviosa. Aquí cada papelito sirve y no
te puedes dar el lujo de cometer errores. Me asusta la rapidez y
la destreza que uno tiene que dasarrollar para cumplir bien el
trabajo. El miedo a equivocarme siempre está presente. Todavía
no me dejan atender a los clientes, pero observo a las otras
chicas y así aprendo.
Lo más chévere es que ya puedo emitir boletos, hacer
cotizaciones, paquetes turísticos y estoy aprendiendo a manejar
Sabre, un programa de reservaciones. El horario es de 08:30 a
17:00, pero como todos se quedan hasta las 19:00, yo también lo
hago. Todo sea por la experiencia. Trabajar en una empresa tan
grande te da prestigio. No me van a pagar un sueldo, pues
Cenestur tiene un convenio con Metropolitan. Lo que realmente me
interesa es aprender, nada más que eso.
"Mi trabajo es reconocido"
Cuando entré a Delta Publicidad no tenía idea de nada. La única
herramienta que tenía era mi creatividad. Me llamo Andrés
Mármol, tengo 18 años.
Soy estudiante de diseño gráfico publicitario en la Universidad
Tecnológica Equinoccial. Conseguí este trabajo para ganar
experiencia. Hoy, cuatro meses después, ya puedo manejar varios
programas y ya me acostumbré a trabajar con Macintosh, porque
antes solo utilizaba computadores PC.
Al principio no conocía a nadie, pero ahora ya soy amigo de
todos. Mis compañeros me enseñan y yo les ayudo en lo que puedo.
En este momento estoy trabajando en un anuncio de prensa para la
empresa TAME.
Hace dos meses cometí un error terrible, me llamaron la
atención. Me sentí pésimo, pero de los errores uno aprende.
Ahora sé que tengo que prestar más atención hasta a los más
pequeños detalles. Trabajo de 09:00 a 13:00. En las tardes voy a
clases. Una buena motivación es que me pagan 60 dólares
mensuales. Es chévere sentir que tu trabajo es reconocido.
Quisiera que me contraten, pero primero tengo que acabar la U.
"Me siento parte del Hotel"
Mi caso es un poco especial: todavía no entro a la universidad.
Generalmente el Hotel Hilton Colón no contrata pasantes, pero me
dieron esta oportunidad porque desde enero estudiaré hotelería.
Quería trabajar para tener una idea de lo que va a ser el resto
de mi vida. Por suerte, cada día me doy cuenta de que esto sí es
lo mío. Soy Ronny Zoldán y tengo 18 años. El trabajo es duro,
pero interesante. Me exigen como si fuera un empleado más.
Lo chévere es que roto por todas las oficinas del hotel. Al
principio estuve en la Gerencia de Banquetes. ¡Qué aburrido! No
me gustó. Luego, trabajé en el Cafe Colón como anfitriona y
también como mesera. Ahora estoy en pastelería. Seguir las
reglas es difícil: llegar a tiempo -mi horario es de 07:00 a
15:00- y usar el uniforme. Extraño la libertad que tenía en el
colegio. Yo estaba acostumbrada a comer lo que otros cocinaban y
venía al Hotel a las fiestas. No tenía idea de todo el trabajo
que hay detrás de todo esto. Ahora yo soy la que cocina y la que
se ensucia. Es pleno sentir que la gente disfruta de algo que yo
hice con mis
propias manos.
Puntos clave de la Ley
Definición de pasante . El artículo 2 define al pasante como un
alumno matriculado en el segundo año o en años superiores de un
centro de estudios de nivel superior y que concurra normalmente
a los correspondientes períodos lectivos.
Los que forman parte . El artículo 3 excluye del régimen de
pasantías a los organismos públicos, semipúblicos o privados con
finalidad social o pública y a las personas jurídicas que no
tengan una actividad productiva con fines de lucro, tales como
corporaciones o fundaciones. Tampoco son beneficiarios de esta
Ley los alumnos de los centros de estudios superiores, cuyas
carreras o profesiones impliquen un período de estudios menor a
tres años.
Horario de trabajo . El artículo 6 dice que los pasantes tendrán
un horario máximo de labores de seis horas diarias durante cinco
días a la semana. En ningún caso serán obligados a excederse de
dicho horario, ni podrán desempeñarlo durante las horas de
clases o exámenes.
El sueldo . El artículo 7 establece que los pasantes recibirán
como pensión de pasantía mensual, una cantidad no inferior a la
del salario mínimo. Además, los pasantes serán obligatoriamente
afiliados al régimen de seguridad social y gozarán de treinta
días de vacaciones anuales con derecho a percibir una pensión
completa de pasantía.
Exclusión Laboral . El artículo 4 dice que la relación jurídica
entre las empresas y los pasantes se establecerá mediante un
contrato de pasantía y se regirá única y exclusivamente por las
disposiciones de
esta Ley. No será de carácter laboral; por lo tanto, no serán
aplicables a ésta, las normas del Código del Trabajo y demás
leyes laborales. Tampoco habrá responsabilidad solidaria alguna
entre el estudiante y centro de estudios de nivel superior.
Domingo, 28 de Octubre del 2001
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(Ecuador) Domingo 28 de octubre de 2001 |
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