Las pasantías no siempre derivan en trabajo fijo
Prácticas sin permanencias

Cada vez son menos los estudiantes que se quedan en la empresa luego de completar una pasantía, lo cual puede generar desmotivación en ambas partes. Sin embargo, el sistema aún resulta efectivo como primera aproximación al mundo laboral

Hasta hace pocos años, las pasantías no sólo representaban la primera aproximación al mundo laboral, sino también una posibilidad concreta de acceder al primer empleo. La crisis económica y la tendencia de las organizaciones a disminuir sus estructuras provocó que varios de los pasantes se convirtieran en empleados de paso. Esta situación puede ser perjudicial tanto para la empresa como para el recién llegado, sobre todo porque genera cierta desmotivación de ambas partes. Del estudiante, porque sabe que sus esfuerzos no alcanzarán para quedar efectivo; y de la compañía, porque una vez cumplido el plazo perderá la inversión en tiempo y capacitación. Sin embargo, hay quienes sostienen que el sistema sigue siendo eficiente como una forma de aplicar los conocimientos teóricos en la práctica y de generar contactos. La posibilidad de quedar en la compañía debería ser vista como un objetivo secundario.

Números en baja

“Antes, las prácticas rentadas actuaban como un mecanismo de preselección. Cuando la compañía decidía invertir en pasantes lo hacía con la intención de recuperar la inversión de tiempo y capacitación incorporándolos luego a la organización. Tal vez hoy la intención sea la misma, pero está sujeta a la dinámica económica de la compañía”, opina Marcelo Paz, director de la Secretaría de Asistencia Técnica y Pasantías de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

“Si la empresa bajó sus ventas -continúa- la contratación de ese chico dejará de ser prioridad para la organización y lo que invirtieron en él se perderá sin remedio. Pero esto es algo que se está dando en todos los niveles, no sólo en las pasantías.” Según estadísticas de este departamento hasta el año 2000, 78% de los alumnos de ciencias económicas que estaban haciendo prácticas rentadas en compañías privadas quedaba trabajando en puestos efectivos. Ahora ese número no llega a 50. % Estas cifras coinciden con las proporcionadas por Mirta Vuotto y María Cristina Acosta, directora e investigadora del Centro de Estudios de Sociología del Trabajo, en un estudio realizado entre 137 pasantes universitarios. Allí, 42% de los entrevistados afirmó tener posibilidades de quedar en la compañía una vez finalizada la práctica.

Cambios en la concepción

A pesar de que las posibilidades de lograr un empleo efectivo a partir de una pasantía disminuyeron, no hay que alarmarse. “Existe un error en la concepción de las prácticas -advierte Patricia Pinnel, presidenta de la Fundación Educación y Trabajo-, ya que el objetivo no es quedarse en la empresa, sino la aplicación de los conocimientos teóricos. “El error -continúa- es creer que este tipo de experiencias son un trabajo, cuando en realidad la finalidad es tomar contacto con el mundo laboral”, completa la responsable de la organización orientada a promover el empleo y la capacitación. También Paz considera que existe una distorsión en los objetivos: “Las pasantías son buenas como primer acercamiento de los jóvenes a la realidad laboral y como complemento de su formación académica, pero dejan de serlo si se las toma como un empleo”, expresa el contador y docente de la UBA. Esta deformación es consecuencia de la crisis económica que afecta tanto los balances de las compañías como los bolsillos de los estudiantes. “Algunas empresas hacen un mal uso de las pasantías y contratan personas como mano de obra barata -denuncia Paz-. Nos ha pasado con dos empresas que utilizaban estudiantes avanzados para atender el teléfono. Como la necesidad de trabajo es tan grande, emplean a pasantes para no pagar las cargas sociales”, agrega. Según Vuotto, aunque la mayoría de los jóvenes está satisfecha con la posibilidad de hacer una pasantía, a la hora de analizar a quién beneficia más este sistema la elegida es la empresa. .

 
. LAURA REINA / www.lanacion.com.ar (Argentina)